Ame

 

Llorabas demasiado. Siempre pensé que me querías decir algo...

y aún tengo en mi retina la primera vez que conseguí dormite, y ver a mi hermana ahogada diciéndome: Narci, podrías llevar hoy a la niña…? Y al final terminó siendo mi afición semanal.

No te gustaba quedarte sola. Ni que contarte pasar las mañanas entre cuatro paredes de colores que imitaban intentar ser el mejor sitio para un niño, pero al recogerte de la guarde te guardabas una sonrisa bajo el retrovisor: un bálsamo para un treintañero atontado.

Y Yo que por aquel entonces me flaqueaban las mejillas (cosas tontas que le pasan a los adultos) me hacías creer el hombre más afortunado de la tierra  al agarrarme con tus dedos mi mano cuando íbamos por la calle.

Pero creo que el tiempo me ha engañado…

ayer fui a la cafetería de siempre empujando tu carrito con la abuela. El camarero te sonrió, y mientras tomaba el café me tirabas por quinta vez el sonajero.

Y al despertarme hoy, en el desayuno me estabas hablando de lo absurdo que es estudiar francés (yo rebatiendo con acento francés que es el mejor idioma del mundo), que te has picado con una saga, que hay un niño de tu clase muy tonto (si, si…muy tonto) y ahora te tiras las horas muertas leyendo una colección de libros de hadas y unicornios.

Llorabas demasiado. Nunca fue fácil, pero no cambiaría nada. Absolutamente nada.

Vive

 

Vive y aprende a  mirar atrás.
No le tengas miedo a caminar,
sabes hacerlo y lo harás bien.
“Ten un plan, y no se lo digas a nadie”
Ama y ensancha el alma cuando te duela.
"De aquí no saldrá nadie vivo"
Respeta la ignorancia,
nunca lo sabrás todo.
No culpes a nadie. Mejórate.
Canta, baila y agota el tiempo
en lo que te hace ser feliz.
No te creas todo lo que te dicen.
Saborea tu silencio.
Háblate, discurre contigo mismo.
No te tomes nada personal,
las cosas ocurren. A ti también
Y sobre todas las cosas… no tengas prisa.
Tu momento llegará.
Siempre llega.

 

Quiso soñar...


Sueña en la ventana
el verso que quiso viajar
y ahora en su libertad
vive en el poema
que quiso amar.


No hay prisa.


Vivir lleva tiempo
y tiempo lleva vida.
Asique vive pensando
que te falta vida
pero te sobra tiempo.

Vivirás mejor.


La vela


Lo que ella sabía
y supo callar.
Lo que yo sabía
y supe callar.
¿Dónde está el amor?

Y por eso te escribo.


“Tengo mucho que contar,
Poco que decir” 

Soy eso, un miedo…
miedo arrogante,
un trasnochado de barra fija.

Soy eso, un especulador de lengua fácil,
y señor que invita al escondite
a quien no conoce ni sabe querer.

Soy un miedito que le tengo pánico a saltar,
un trapecio horroroso a vivir,
un esguince fuera de lugar.
Y por eso te escribo, es mi forma,
mi herencia, mi trastorno, mi señal.

Soy eso, un poeta ensimismado,
una grieta que se come el rabo
y para soñar soy el premier.
De ideas vivo, de hacer…no viene a cuento.

Soy eso, un ritmo escalonado arrítmico
en asonante y discordante,
un analfabeto de minúsculas apasionado
por la luna que me vio salir
donde no tuve que vivir.

Pero es que no es sencillo querer,
y yo quiero más y siempre es nada que ver.

Soy eso, uno que escribe y no vive:
cemento mis entrañas y callo.
El silencio será mi futuro.


Abril desnudo


Fue abril el paseo desnudo
de un balcón mudo
que llenó mis manos de mundo.
Y fue así como amasó el poeta
la forma de seguir doblando
la tierra con el cielo.

Fue que la nada aprendió de mí
y en su silencio escuchó mi sintonía.
Allá quedan las grietas con el sentir,
el frenesí desquiciando los bajos del colchón
y los cipreses jugando sobre la hoguera.

Fue cuando llegó la lluvia
llameando en mi ventana,
y al gritar mi garganta desolada
en aquella recta enviciada,
aprendí que tengo mucho que contar
y poco que decir.