Sin remedio

Tropecé con tu primavera de flores marchitas,
adorando al ruiseñor de tus versos,
creyendo que la lejanía era un mal sueño,
de estas noches que cubrí de silencios mis besos,
y al suspirar con el viento del norte,
el oleaje de tus manos calmo las dudas de mis rimas.

Tropecé en el rocío de tus enojos,
con tus ojos clavados en los míos,
calando los minutos de un tiempo injusto,
que ahora recuerda este diario malhumarado,
porque nunca aprendió a curarse solo.

Tropecé con las letras de estos poemas,
que vivieron mudos en tus olvidos,
desatendidos quedaron a esperas de un nuevo día,
para volver a ser lo que eran
y alzarse de nuevo, en la primavera que una vez imagine.

Tropecé con la calma de una noche escribana,
que cruzaba con la luna estrofas de amor,
y al llegar la mañana me vi escapando de ti,
sin otro remedio para poder ser feliz,
dejando atrás el sueño, de un te quiero.

Tal vez (Paredes -2009/2010)

Puede que sea sencillo decirlo,
tal vez hacerlo sea lo difícil.
Puede que tú no te des cuenta,
tal vez quieras negarme que si es posible.
Puede que no sean las palabras,
tal vez sean las acciones,
puede que me halla cargado de dudas,
por no saber hasta donde llegar,
pero nadie te enseña,
nadie ha aprendido aun la lección.
Puede, que esto sea lo más sincero que te escriba,
y tal vez, lo último que lamente.

No es para siempre (Paredes)

Las palabras que olvide,
las cosas que deje de hacer,
el ritmo que cambio inesperadamente,
los sueños que se fugaron,
los besos perdidos,
el amor que jugo a ser más que yo,
lo que antes estaba lejos,
las mentiras que guardo,
las verdades que ya a nadie le importa,
los caminos que rechacé,
las manos que desprecié,
el tiempo que perdí persiguiendo,
el dolor que sentí,
la música que no volveré a escuchar,
el aburrimiento,
los cigarros que fumé sin querer,
las noches trasnochadas en barras de bar,
las miradas que se cruzaron,
las ideas que se ahogaron,
la gente que conocí y que ahora no recuerdo,
el olor de las mañanas, de aquellas mañanas,
los versos que no conseguí escribir,
la sed que no terminé de saciar,
la rabia de los lunes,
el caos de mi escritorio,
los libros que no leí,
las fuerzas que me faltaron,
los abrazos que juraron ser para siempre,
las ausencias.
Tú y yo. Lo que nunca volveremos a ser.

Esto es así.

Que la vida es así,
no le busques más explicación,
que la que tus propios ojos puedan llegar a entender.
Pero debes de saber que por desgracia,
no tenemos visión nocturna,
así que siempre se nos escapará algo,
y eso nos lleva a la colosal e irrefutable conclusión de,
¡hay que tener mucho cuidado por la noche!

También debes de tener en cuenta,
que levantarse temprano a nadie le gusta,
pero si comer bien y tener el armario llenito de ropa.

Con los años aprenderás que esto de vivir,
es más difícil de lo que uno pensaba,
y mantenerse de pie cuesta, ¡joder que si cuesta!

Hay días que... ¡para que levantarse!
y otros, que cuentas los segundos antes de irte a dormir.
Como cambia el cuento,
cuando uno es el responsable,
de llenar el frigorífico de comida.

Pero esto es así;
cásate con tu pareja y con la hipoteca,
mira a ver cuántos hijos tienes,
cómprate un televisor grande, ¡no! ¡muy grande!,
un coche, si pueden ser dos o más mejor,
cuida de tus hijos y espera a que te salgan bien,
y reza a quien quieras para que no te venga una desgracia.

Esto es así, la vida en estado puro, la vida que hemos creado.
Pero no todo es como lo pintan,
ni como quisierais que algunas veces fueran las cosas,
no todo está en el vértice del desastre, ni los males duran mil años, ¡que se sepa!
Cada paso que demos, será una vista al frente que llenaremos de posibles,
y aunque esto parezca a veces un naufragio,
la vida siempre nos seguirá dándonos razones.
Así que, no te quejes y ríete algo más,
el día menos pensado todo termina.

Ahora (Paredes)

Cuantas veces se desmorono la vida como ahora,
cuantas veces deseaste que todo fuera más sencillo,
como lo estoy deseando yo ahora.

Cuantas veces te faltaron alientos,
para decir las palabras adecuadas,
con el valor necesario para enfrentar a tus miedos,
como ahora lo siento yo.

Cuantas veces el amor te llevo a ninguna parte,
cuantas veces tuviste que volver a guardar los besos que diste,
o aquellos que soñaste pero nunca se cumplieron,
como los que yo sueño ahora.

Cuantas veces te han sobrado las explicaciones,
y aun así nadie te entendía,
porque lo que querías era volar a tu manera,
como quiero yo ahora.

Cuantas veces te sentiste fuera de lugar,
a punto de explotar y dejarlo todo por nada,
cuantas veces estuviste a punto de cumplir un sueño,
como lo estoy yo ahora.


Y no somos tan diferentes,
aun que creas que yo ya vuelvo cuanto tú vas,
si continuas, yo seguiré.

De cuando viajaba.


Viaje, destino a ninguna parte,
por una canción desesperada,
escrita bajo una alas abandonadas,
para hacer oda al olvido con versos de suspiro,
en voz tibia y tenue,
anclado en balcones ajenos, con una vela de guía
y un ramillete de intenciones, con el fin de saborear,
el beso sin remedio de la poesía, que poso en el poeta.

Viaje, destino a ninguna parte,
franqueando las fronteras del delirio, de la bandera extranjera,
acompañado de un otoño ambulante de lenguas viperinas,
con frentes marchitas de cuellos de cisne,
en el dorado de mis años de cuando fui feliz,
bajo el cielo de una ciudad,
cuyo nombre no quiero recordar.

Viaje, destino a ninguna parte,
con el alma recorriendo las calles,
aquellas que nos vieron nacer,
donde tantas veces le robamos a la luna su filosofía.
Y ahora en el curso de este olvido pienso,
que no es cuestión de detener el tiempo,
ni que escapar fuera la solución.
Seguirán pasando las cosas aunque no estés,
y puede que eso, sea lo más insufrible de todo esto.

Detrás de la palabra


La vida es sencilla.
Uno debe de comer cuando tiene que comer.
Uno debe de dormir cuando tiene que dormir.
Uno debe de amar cuando aun está a tiempo,
sentir lo que haya que sentir en el momento,
trabajar cuando haya que trabajar,
ser lo que se tenga que ser cuando se deba,
y no esperar señales ni comentas errantes.
Uno no debe hacer teatro de su dolor por más que te duela,
no dudar, cuantos más errores más sabrás,
no hacer de la vida el lamento de lo que se perdió,
mira la vida ni más rápida ni más lenta, tan solo midiendo los pasos,
manteniendo el ritmo un día tras otro
y si te cansas, pensar que aun podría ser peor.
La vida no es sencilla.
Uno a veces, no puede comer cuando lo precisa.
Uno a veces, no puede dormir cuando lo necesita,
no siempre se puede amar a quien quieres,
y a veces no se puede dejar de amar,
aun sea en el silencio o con el odio,
ni trabajar en lo que uno quiere,
o ser lo que quieres ser, en el momento que uno quiere.
Uno a veces espera señales, aunque sea en lo sueños,
y el dolor se hace tan insoportable,
que es imposible guardárselo uno mismo.
Uno se lamenta del pasado, de lo que pudo y no hizo.
Uno duda aunque no quiera, el miedo nos hace pensar, nos hace estar vivos.
A veces la vida transcurre demasiado rápido, otras veces no tanto,
y si te cansas aun sabiendo que podría ser peor,
quieres con todas tus fuerzas, conseguir mejorar las cosas.
Posiblemente lo bello de vivir es saber, que la vida no es sencilla.