Diría que la conozco


Diría que la conocí
aunque no lo suficiente,
sus manos
nunca se perdieron en mis ojos.
Pero presiento
que sueña con las estrellas,
e imagino que imagina
que la vida es una sonrisa,
y llena con sus ojos de gata
la brutalidad de los días,
con risas y una pizca de locura.
Diría que la conocí
y eso me sienta bien.

Sin manual


Fueron las formas
o lo que escribimos.
Puede que soñar
no fuera buena idea
pero ahí estábamos
como dos inocentes,
creciendo en las ventanas
con vistas al mar.

Y supe poner patas arriba el mundo
cuando ya no llegaron tus labios.
Y tu supiste morder en las esquinas
para buscar mis manos perdidas
cuando ya ni recordaba porque seguía.

Fueron las formas
o tal vez las ganas de querer.
Puede que desnudos fuéramos uno
y entre tanto aprendimos
a no hacer caso,
pero ahí estábamos
como dos inmortales
vacilando por locura
los minutos malditos
de un domingo cualquiera.

Y supe desterrar el dolor
por ver un nuevo te quiero tuyo.
Y tu supiste olvidar el fraude
para creer en mi piel.



Aprender


Me hubiera gustado
gustarte para siempre.
Ser el último de la fila,
convertirme en la calada
que calara tu almohada.
Ser el café y compartir contigo
el grito del espejo de las mañanas.
Me hubiera gustado ser tu locura,
adueñarme de tus pies,
ser maestro de tus labios
y el alumno rezagado
sobreviviendo los domingos a tu lado.

A veces


Me lo dijo el silencio:
las señales están ahí,
quien quiere busca
quien busca encuentra.

Tu andabas perdida
yo en mi laberinto,
y que malo es no saber.

Ya me lo dijo el viento:
la duda carcome la piel
y el tiempo no sabe de penas.

Me lo dijo tu voz…
pero yo no quise esperar,
me venían ahogando las mareas
y yo solo esperaba una noche con sol.

Ya me lo dijo la lluvia:
los domingos no son para enamorarse.
Quien mal anda nunca termina,
pero yo no sé estarme quieto.
Tu tampoco

Y a veces dibujo sin pensar
como si el vacío no contara,
porque imagino que nada me toca.
Y a veces sueño que te dibujo.


Un segundo


Joder…
solo fue un segundo
y ni si quiera
el mejor beso del mundo pudo con tanto.
Todavía el peso que siento
no tiene escusa,
porque me haces respirar sin miedo
y ahora vivo como un loco,
que por fin encontró su camino.
Joder…
Solo fue un segundo.

Fragmento de “Gracias por escucharme”( 2012-2018. NOR. Versos al aire)


- Es cierto que una vez me perdí.
Cierto es que una vez ame a
quien no debía,
y muy cierto que he engañado para salvarme.
Pero debo decirle, que gracias a mis errores he aprendido
a vivir y no solo a sobrevivir. 
A veces, querida señora, el mejor acierto es el equivocarse.